Una de las maneras en que Bolivia puede ayudar a restablecer el equilibrio medioambiental, para mitigar los efectos del cambio climático, es vender el oxígeno que generan sus bosques.
La figura consiste, según explica Andrea Urioste, responsable del informe temático de Medio Ambiente del Índice de Desarrollo Humano (IDH Nacional), en ofertar servicios ambientales a través de la conservación y protección de sus bosques.
“Bolivia tiene una gran cobertura boscosa y podría recibir un pago por proteger este servicio ambiental”, dice la experta.
Añade que es de suponer que los países altamente industrializados sean los que corran con este gasto, pues fueron ellos los que más contribuyeron a la elevación de la temperatura con la emisión de dióxido de carbono (C02).
Para tener una idea aproximada de cuánto podría ganar el país al ofrecer servicios ambientales, Urioste señala que el Banco Mundial (BM) elaboró un estudio al respecto, el cual establece que la conservación de una hectárea de bosque podría ser recompensada con valores que van desde $us 1.500 a 10.000. Para entender mejor la dimensión de esta oportunidad, explica que una hectárea de soya representa un ingreso de $us 1.500; una de uso ganadero, $us 500; y una de coca, de $us 250 a 400.
LOS BENEFICIOS
Medio ambiente • La conservación de los bosques facilita la absorción de dióxido de carbono y ayuda a conservar la biodiversidad de plantas y animales.
Beneficio para la gente • Los habitantes de las zonas boscosas podrán mejorar sus indicadores de desarrollo humano.