Debido a que, con la Ley de Participación Popular, la democratización gestada en el Chaco se orientó hacia un predominio de la participación reivindicativa sobre la constructiva, dicho proceso culmina ahora con una hegemonía indigenista que se sustenta, más que en sus instituciones endógenas, en organizaciones sociales cuyas bases están constituidas por quienes, por primera vez, viven la experiencia de que la mayoría manda. Su ideología aglutinadora, el indigenismo, es absolutamente legítima y le da identidad. Por fin se sienten haciendo parte del poder quienes secularmente fueron económicamente explotados, socialmente excluidos y culturalmente menospreciados (feliz síntesis de Carlos Romero).
Hasta la actual insurgencia, el gran vacío del proceso de democratización fue ignorar algo de que siempre se había sido consciente en Bolivia: que junto al surgimiento de lo boliviano, conformado esencialmente por mestizajes culturales bajo diferentes modalidades regionales, lo indígena no sólo sobrevivía sino demostraba vitalidad. Hasta el Chaco esa mayoría de la población había sido excluida pero, precisamente debido a esa exclusión, sus civilizaciones —sobre todo la del occidente— no sólo sobrevivieron sino se desarrollaron y evolucionaron. Por ello, el proceso de democratización sólo podía culminar con el pleno reconocimiento de esta realidad.
Transcurridos los naturales excesos democráticos del momento, por fin surgirá una Bolivia integrada socialmente, sobre la base de una efectiva igualdad de derechos. La Ley de Participación Popular fue un hito decisivo tanto para avanzar hacia este logro necesario como para generar las formas que caracterizan esta última fase de la revolución democrática.
La nueva Bolivia emerge: una de sus características será su organización territorial en autonomías de igual rango, incluidas las indígenas, sin duda la forma de organización más adecuada y democrática para una población y un territorio tan diversos como los bolivianos. Ya Tocqueville planteaba que la alternativa democrática a la dictadura de la mayoría es la descentralización.
Es esencial acertar en esta reorganización territorial, a fin de, no solamente incorporar a todos los bolivianos en igualdad de condiciones, sino que Bolivia se sume al progreso, garantizando igualdad de oportunidades para todos sus habitantes. Comprobaciones empíricas demuestran que el gasto público aún se distribuye territorialmente de una forma inequitativa, paradójicamente muchas veces en perjuicio de los territorios que por su mayor dinamismo atraen más migración interna. Es imprescindible acertar en que la nueva reorganización institucional garantice la igualación de derechos tanto como estimule la eficiencia, y así brindar a todos la igualdad de oportunidades para progresar.
*Iván Finot Es economista especializado en democracia y descentralización.
La Fundación Milenio
Como parte de un ritual de servicio al país, la Fundación Milenio presentó en un almuerzo-trabajo su Informe Económico de la Gestión 2008. Se trata de un documento que informa, analiza y consigna también críticas acerca del comportamiento y el manejo oficial de la economía nacional
Buscar a los que dan de comer a los chanchos
Con demasiada frecuencia los enamorados de Thánatos quieren dejar testimonio de su martirio, de la entrega de su dolor como ofrenda, de su muerte como testimonio. Así se comprende cómo Eduardo Rozsa decidiera grabar una entrevista que de hecho fue el mejor presente que podría hacerle a su supuesto enemigo.
Socialismo y libertad
Los últimos tres años estuve tratando, sin conseguirlo, de esquivar a esa tirana llamada coyuntura al momento de escribir mi columna. Esperaba, sin éxito, un periodo de calma para ocuparme de la academia, de la teoría o, finalmente, de la inigualable paella que cocina Julio Aliaga. Pero no ha habido ni Navidad ni Semana Santa en las que uno pueda hacerlo.
Un García que era todo un Roca
Poco puedo añadir a las elegías que han escrito meritorios personajes sobre José Luis Roca García. Anotar que antes era herejía suponer que los rasgos culturales se heredan.
La fundación de Capinota
El 27 de abril de este año, la ciudad de Capinota, capital de la provincia del mismo nombre, en el departamento de Cochabamba, conmemora 450 años de su fundación.